Innsbruck, destino ideal 365 días al año

Innsbruck, la capital del Tirol en Austria, ha sabido ganarse su fama alrededor del mundo por ser el lugar perfecto para esquiar. Lo que muchos no saben es que Innsbruck tiene muchísimo más que ofrecer, llegando a ser el destino ideal para cualquiera de los 365 días del año. Desde la página de turismo oficial de Innsbruck, podrás obtener toda la información que necesitas para organizar tu viaje. Pero si todavía no te he convencido, te voy a dar los motivos por los que Innsbruck te va a enamorar.

Casco Antiguo de Innsbruck

Comienzo por la que suele ser mi parte preferida de las ciudades. El casco antiguo de Innsbruck es uno de los más bonitos y mejor conservados de Europa. Un lugar de cuento donde pasear y perderse entre sus calles llenas de historia.

Edificios históricos en Innsbruck

No te pierdas los lugares más icónicos como el Tejadillo de Oro, considerado el símbolo de Innsbruck. Exactamente 2.657 tejas de cobre doradas, cubren el tejado del balcón de lo que fue el palacio residencial del emperador Maxilimiano I. El balcón está lleno de detalles, fíjate bien porque te darás alguna sorpresa. No te extrañes si ves una figura representando un trasero desnudo, ¡existe de verdad!

Muy cerca está la Casa Helbling, uno de los edificios que más te llamarán la atención. Su preciosa fachada barroca decorada con hojas, frutas y querubines destaca entre el resto de edificios medievales.

Si quieres contemplar las mejores vistas tanto del Tejadillo de Oro como de la Casa Helbing puedes hacerlo desde la Torre de la Ciudad. Subiendo los 133 escalones obtendrás una panorámica de la ciudad, las montañas, el río Inn y la cordillera Nordkette, ¡una maravilla!

Maria Theresien Strasse, la calle principal

Maria Theresien Strasse está considerada la artera principal del casco histórico y el eje comercial. Además encontrarás monumentos históricos, como el Arco de Triunfo de estilo barroco, la Antigua Sede de la Junta Regional o la Columna de Santa Ana, que conmemora la liberación de las tropas que habían invadido el Tirol. Fíjate en la bonita torre con la cúpula verde que sobresale entre los clásicos edificios, es la Antigua Iglesia del Hospital. En su origen, esta localización estaba fuera de los muros de la ciudad, ya que los enfermos debían de estar lejos de la población para evitar contagios.

El bulevar peatonal de Maria Theresien Strasse está lleno de vida gracias a sus cafeterías, tiendas y edificios elegantes. Por si fuera poco, es uno de los lugares donde contemplar las imponentes cimas de las montañas que rodean Innsbruck.

Palacios y Castillos en Innsbruck

Si eres asiduo a este blog, ya sabrás que una de las cosas que más me gustan es visitar los palacios y los castillos. Si te ocurre igual que a mi, en Innsbruck estás de suerte porque hay dos.

Hofburg Innsbruck

El Palacio Imperial (Hofburg), construido por Maximiliano I en el siglo XV, tiene una historia fascinante. Por aquí pasó la emperatriz Maria Teresa, que ordenó una renovación del palacio que vemos actualmente. Trasladó la residencia oficial imperial con el motivo de la celebración de la boda de su hijo, un episodio agridulce que culminó en la repentina muerte de su amado esposo. Otro de los grandes personajes históricos que por aquí pasó fue la emperatriz Elisabeth, más popular como Sisi. Aunque sólo pasó unos días, su esposo el emperador Francisco José, disfrutó de largas temporadas en el Tirol, alojándose en el Palacio Imperial.

Schloss Ambras

El Castillo de Ambras (Schloss Ambras), situado a las afueras de Innsbruck, es el otro conjunto monumental que no te puedes perder. Fue la residencia del Archiduque Fernando II, amante del arte y la ciencia. Por ello, mandó construir en este castillo un espacio de museo y exposición, que hoy en día sigue manteniendo su uso, dando lugar al Museo de Arte del Castillo de Ambras. Con esto, se ha ganado el título de museo más antiguo del mundo.

Ambos lugares pueden ser visitados a lo largo de todo el año, otro buen motivo por lo que Innsbruck no es únicamente un destino de invierno. A tener en cuenta que en noviembre, el Castillo de Ambras permanece cerrado.

Naturaleza en el Tirol

Innsbruck, en el corazón del Tirol, es el lugar ideal para asentar tu base. Desde aquí puedes realizar excursiones de un día en los que los paisajes de montaña serán los grandes protagonistas. Ya busques actividades extremas o tranquilas, la naturaleza y el aire puro te acompañarán en tu camino. Hay excursiones y actividades de todos los niveles, incluso para disfrutar en familia con niños pequeños.

Sölden, es uno de los parajes más impresionantes. Situado a 3.000m de altitud y popular por ser escenario de la película Spectre de James Bond. Si eres fan del agente 007, puedes visitar el museo 007 Elements, que goza de las mejores vistas al valle.

El valle de Stubai es un paisaje idílico y espectacular, absolutamente verde y adornado con pintorescas casas tirolesas. El glaciar de Stubai es popular por sus pistas de esquí, pero no es lo único que hacer aquí. La plataforma Top of Tyrol, captura a 3.200m de altitud los 360º del Tirol, una panorámica que te dejará con la boca abierta. Para subir hay que utilizar el teleférico que funciona todos los meses del año excepto junio.

Actividades para todas las estaciones del año

No vayas a pensar que por ser los Alpes, paraíso de los deportes de nieve, es lo único que hay por hacer en Innsbruck y en el Tirol. Hay un sinfín de actividades por disfrutar, desde deportes de naturaleza, aventura, recorrer los pequeños pueblos con encanto, o admirar las vistas desde los diferentes miradores.

Deportes de Invierno en Innsbruck

Hay muchas formas de disfrutar de las actividades en invierno, no solo esquiar. ¿Sabías que el trineo es el segundo deporte preferido de los insbruqueses? Hay varias pistas de trineo preparadas con este fin, es muy divertido y se puede disfrutar en familia.

Los deportes de hielo son otra disciplina que se practica mucho en Innsbruck, ya sea patinaje sobre hielo o descendiendo a toda velocidad en bob por el canal de hielo. Eso sí, los visitantes iremos acompañados de un piloto profesional. ¡Pura adrenalina! Hay otros deportes más tranquilos como el senderismo o caminar con raquetas de nieve. Disfrutarás del magnífico paisaje blanco que ofrecen los Alpes.

Y por supuesto, el esquí es el gran reclamo de la región de Innsbruck. Con innumerables pistas de esquí para todos los niveles, todo el mundo es bienvenido, sea cual sea tu modalidad: snowboard, freestyle, esquí de fondo o de montaña. Una de las grandes ventajas de venir a practicar este deporte a Innsbruck es la facilidad de transporte para llegar a las pistas, poniendo a tu disposición una red de buses gratuitos incluidos en el forfait Ski plus City Stubai-Innsbruck. Ya no habrá excusa para no acabar la jornada de esquí brindando en buena compañía en el bar a pie de pista.

Deportes en verano en Innsbruck

El verano también tiene actividades deportivas para disfrutar en Innsbruck y sus alrededores. Para recorrer los paisajes verdes alpinos, el senderismo superará tus expectativas. Repón fuerzas tras subir la montaña en uno de los refugios con una comida tradicional tirolesa, ¡estoy segura que te lo habrás ganado! Y para aquellos que no quieran hacer grandes esfuerzos físicos, pero tampoco perderse los paisajes, pueden utilizar los funiculares disponibles en la región.

Los deportistas más activos pueden gozar de diferentes rutas dedicadas al ciclismo. Cada vez son más los que se animan y hay incluso trails para niños, una forma de poder hacer deporte en familia. Otras de las disciplinas en auge son la escalada y las vías ferratas. ¿Imaginas las vistas a valles y montañas que tendrás desde las alturas? ¡Creo que sólo por eso ya merece la pena probarlo!

Miradores de Innsbruck

Desde las alturas, todo es más bonito, y en Innsbruck podrás disfrutarlas como en ningún sitio. En los alrededores podrás gozar de espectaculares vistas panorámicas desde varios miradores y plataformas. ¡Te dejarán sin habla!

Una de las más curiosas es el Estadio de Saltos del Trampolín de Bergisel. Aunque esta estructura está diseñada y construida para la realización de campeonatos de saltos de esquí, los visitantes pueden subir a la cafetería que hay en lo alto y disfrutar de la belleza del paisaje.

A las afueras de Innsbruck te recomiendo la plataforma-mirador Drachenfelsen a la que se puede llegar con el transporte público. Gracias al suelo de cristal es posible ver hasta el fondo de la garganta Sillschlucht.

También el Top of Innsbruck es uno de los miradores imprescindibles que no puedes perderte. Fácilmente accesible en funicular y telecabina, puedes plantarte arriba en menos de una hora desde el centro de la ciudad. Las vistas a la cordillera Nordkette y a la ciudad de Innsbruck son realmente alucinantes.

Hay muchas más razones por las que una visita a Innsbruck y su región son la opción perfecta como destino de viaje en cualquier época del año. Tantas, que no cabrían en un sólo artículo. Así que me he reservado algunas otras para que seas tú quien vaya a descubrirlas. En el siguiente vídeo podrás ver algunas pinceladas de todo lo que te espera en la capital de los Alpes austriacos. Seguro que después, ya no podrás quitarte Innsbruck de la cabeza ♥︎

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