Santuario de My Son, Vietnam

Para la segunda etapa del viaje a Vietnam, nos dirigimos al centro del país. Después de haber visitado, Hanoi, Sapa y Halong Bay, no teníamos muy claro si nos seguiría gustando tanto lo que nos quedaba por ver. Pero cómo no, Vietnam guardaba todavía grandes tesoros por mostrarnos. Cogimos un vuelo nacional desde Hanoi hasta Da Nang, donde está en aeropuerto más cercano de Hoi An. En unos 45 minutos llegamos a esta preciosa ciudad. Aunque tendréis que esperar hasta el siguiente artículo para conocer Hoi An, la ciudad de los farolillos. Desde esta ciudad, salen los tours para visitar el Santuario de My Son. Que es lo que quiero contaros hoy.

Visita al Santuario de My Son

El santuario de My Son es el yacimiento cham más importante de Vietnam. La entrada cuesta 150.000 VND y se encuentra a 1h de bus de Hoi An. Este santuario es un complejo de edificaciones que se encuentra en un frondoso valle completamente rodeado por la jungla. La lástima es que los templos están muy destruidos, y apenas quedan unas pocas edificaciones. Nada que ver lo que fue en su día. Aún así, merece mucho la pena ir a visitarlo e imaginar cómo era en todo su esplendor.

El motivo de la destrucción de este emplazamiento no fue otro que la Guerra de Vietnam. Las bombas americanas apuntaron a este lugar con el fin de destruir la base militar del Viet Cong. Todavía se pueden ver varios cráteres en la tierra hechos por las bombas que cayeron.

Un poco de historia

My Son llegó a ser el centro religioso e intelectual más importante del reino Champa. Estuvo ocupado desde finales de s.IV hasta el s.XIII, lo que se traduce como uno el enclave monumental con el periodo de desarrollo más largo del sureste asiático. Estos templos estaban dedicados a sus reyes, especialmente a Shiva, el rey cham más importante de todos. Se ha podido descubrir que primero edificaban en ladrillo y luego tallaban las decoraciones. Y en la época de mayor apogeo, se cubría con una capa de oro algunas de las torres del complejo.

Cuando los franceses descubrieron este lugar, saquearon muchas de las esculturas. Como llevarla entera era demasiado pesado, les pareció que cortarles la cabeza y robarla era lo más sensato. Por lo que nos explicó el guía, se puede ver algunas de las estatuas que se llevaron los arqueólogos franceses en el museo del Louvre en Paris.

Distribución del santuario

Los arqueólogos dividieron los monumentos de My Son en grupos de la A a la K y poniéndole un número a cada estructura. Esto demuestra lo grande que debió de ser en su día este santuario. El grupo A es prácticamente inaccesible, quedó completamente destruido por las bombas. El grupo B, C y D son donde hay mayor número de edificaciones conservadas y accesibles. Aquí está el santuario principal o el edificio donde guardaban los libros sagrados. Las construcciones están hechas de ladrillo arenístico, pero es todo un misterio el material exacto del que se están hechos. En las obras de restauración, no se ha logrado dar con el mismo tipo de ladrillo. Hecho de una mezcla de materiales que no han cambiado de color con el paso del tiempo y que ha conseguido repeler a la humedad. Se puede ver claramente la diferencia entre el ladrillo original y el nuevo de las restauraciones.

Todas las edificaciones están inundadas de simbolismos, representando creencias religiosas y espirituales o también deseos para vida. Estaban muy obsesionados con el tema de la fertilidad y en casi todos los grupos de monumentos hay alguno que lo representa. Generalmente con estatuas de linga , una figura con forma fálica.

Contratar un tour para visitar en Santuario

Hay varias opciones para ver este santuario, nosotras escogimos la de tour con agencia (en el mismo hotel) porque queríamos ir con guía. Es la única forma de saber qué estás viendo. No soy muy partidaria de ir en grandes grupos de turistas, me gusta más verlo por mi cuenta, pero un guía privado es muy caro. Y la opción de ir por libre sin tener explicaciones del santuario no nos convencía.

El tour cuesta 130.000 VND (no llega a 5€) e incluye el trayecto en bus desde tu hotel al santuario y regreso al centro de Hoi An. También incluye el guía, que ya en el autobús te hechizará con la historia de este lugar. No incluye entrada, se compra aparte. No está mal de precio ya que ir con un coche privado son unos 30€ (quizá puedes conseguirlo más barato negociando) pero no vas a tener guía. El horario es por la mañana, te recogen a las 8h en el hotel y vuelven a las 14h o 14h30 a Hoi An.

Los templos están alejados de la entrada del recinto donde se aparcan los vehículos, así que te adentras en la jungla en unos coches eléctricos hasta llegar al santuario. Una vez allí, comienza un apasionante viaje en el tiempo.

Si que es cierto que los que combinan el viaje a Vietnam con Camboya y han ido a los templos de Angkor, se sentirán decepcionados con My Son.  De ser el caso, igual es preferible que dediquen la mañana a hacer otra visita. Pero para los demás, mi consejo principal es que no os perdáis estas ruinas y las hagáis con un guía. Si ya habéis estado, me encantaría leer vuestras opiniones y consejos si habéis hecho esta visita por vuestra cuenta o de una forma diferente.

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