Guía de Roma y ruta para 4 días

Roma es una de esas ciudades que tienes que visitar al menos una vez en la vida. Y créeme, querrás volver. Tiene un encanto especial, no sé si serán sus piazzas, sus milenios de historia o la locura de su tráfico. Pero Roma no deja indiferente a nadie. Es una ciudad que se camina, así que llévate un buen calzado cómodo y no te sientas culpable cuando te des un capricho en forma de pizza o gelato. Lo quemarás todo a base de caminar y caminar.

Hace algún tiempo os enseñé 22 lugares que ver en Roma. Pero hoy quería ordenarlos de alguna forma para que os sea más fácil planificar una ruta de 4 días y tener una guía de Roma. Pero en esta ocasión vamos a hacer las visitas guiadas de una forma fácil, cómoda y económica. De esta forma, estaremos enterados de qué monumento tenemos delante. Conoceremos los datos históricos y relevantes como si un guía estuviera a nuestro lado los 4 días. ¿Queréis saber cómo? Os lo cuento más adelante.

DÍA 1 – Navona, Panteón, Fontana di Trevi

Piazza Navona, Panteón de Agripa y Palazzo Montecitorio

Supongamos que llegamos a Roma al medio día, una vez ya instalados en el hotel, apartamento, hostel o lo que hayas escogido. Lo dicho, ponte un calzado cómodo que comenzamos. Si todavía no habéis comido, os recomiendo comprar pasta fresca para llevar en alguno de los locales de Via dei Coronari, e ir a comerlo en alguno de los bancos de la Plaza Navona. Una comida sabrosa a buen precio y con las vistas de una de las plazas más bonitas de Roma.

A 2 minutos está el famoso Panteón de Agripa, uno de los lugares más importantes de la ciudad, con casi 2000 años de historia. Saliendo del templo hacia el fondo y a la izquierda de la plaza, nos encontramos con la Piazza della Minerva, donde está la iglesia homónima y el obelisco. Ya os fijaréis, pero en Roma, encontrarás una iglesia casi en cada calle o plaza.

Caminando entre sus callejuelas hacia en norte, llegamos hasta el Palazzo Montecitorio, hoy en día la Cámara de los Diputados de Roma. Después, la Columna de Marco Aurelio construido entre 176 y 192 para celebrar las victorias del emperador romano.

Fontana di Trevi y vistas panorámicas

Ahora prepárate porque vamos a a llegar a la fuente más hermosa de Roma, la Fontana di Trevi. Que el tamaño de su diminuta plaza no te distraiga, presta atención a las figuras esculpidas en piedra blanca y disfruta de ese espectáculo que parece divino. Será complicado hacerse fotos sin que salgan personas, está siempre abarrotadísima de gente. Recuerda que no te puedes marchar de allí sin lanzar una moneda y pedir un deseo. La tradición dice que ha de hacerse de espaldas y con el brazo izquierdo.

Y para finalizar la tarde, terminaremos de gastar energías subiendo la cuesta hasta llegar al Palacio del Quirinal. No para visitarlo por dentro, pero si para disfrutar de las preciosas vistas (¡gratis!) de la ciudad de Roma.

DÍA 2 – Vaticano, San Angelo, Piazzas del Popolo y Spagna

Plaza y Basílica de San Pedro

Hoy os recomiendo madrugar para evitar colas, comenzaremos el día visitando Vaticano. Antes de entrar, vamos a parar a admirar la Plaza de San Pedro. Inevitable impresionarse con todas las columnas perfectamente alineadas y la imponente basílica al frente. Para entrar en la Basílica de San Pedro, hay que pasar el control y los arcos de seguridad como en los aeropuertos. Una vez dentro, probablemente te sorprenderá un grupo de gente apelotonada frente a un cristal en la parte derecha. Únete al grupo porque verás frente a ti la escultura de La Piedad, nada más y nada menos que una obra esculpida por Miguel Ángel. Pasea por el interior y admira cada detalle de sus columnas, frescos y cúpula.

Castillo y puente de San Angelo

La siguiente parada será el Castillo de San Angelo. Si decides entrar, no pases por alto subir a la azotea, para mi lo más admirable del castillo. Las vistas son espectaculares, podrás tener una panorámica completa de la ciudad de Roma. Reconocerás en el horizonte lugares como el Vaticano o la plaza Venecia. Merece la pena.

Saliendo del castillo, nos dirigimos al puente que está justo en frente, el puente de San Angelo. Data del s. II, fue mandado construir por el emperador Adriano para unir Roma con su mausoleo (el castillo). El puente cruza el río Tiber y es un lugar perfecto para fotografiar el castillo con los 10 ángeles a ambos lados que guardan el camino.

De camino hasta Plaza España

Caminamos por la ribera del Tíber hasta el siguiente puente. Desde ahí tendrás una foto perfecta del Vaticano, el puente y Castillo de San Angelo. Volvemos a cruzar y llegamos al edificio de la Corte del Tribunal Supremo. Tras él, la Piazza Cavour, decorada con palmeras, me pareció curiosa por desentonar con el tradicional estilo de plazas en Roma.

Volvemos a la margen derecha del río por el Puente Cavour para dirigirnos a Vía del Corso, una de las calles principales de la ciudad. Podemos pasar por el Mausoleo de Augusto, que él mismo mandó construir en el s.I. Aunque está bastante desamparado, es asombroso pensar que el mismo emperador diseñó y mandó construir allí su mausoleo y hoy en día sigue estando en pié.

Una vez en vía del Corso, subimos paseando hasta la Plaza del Popolo. Un enorme espacio presidido por un obelisco original egipcio y dos iglesias construidas en espejo. Aunque evidentemente hoy en día la ciudad está muchísimo más extendida, aquí estaba la puerta norte de acceso a la ciudad. Volveremos a bajar dirección sur, pero esta vez cogeremos la Via del Babuino. Llegaremos a la Plaza España, la reconocerás rápidamente por su fuente y la conocida escalinata. Para mi una de las más bonitas, y verás que una de las más turísticas.

Si aún tienes ganas y tiempo, puedes adentrarte en Villa Borghese, el parque más conocido del centro urbano de Roma. Para no tener que caminarlo entero, se puede alquilar cochecitos eléctricos como los de golf. Es una experiencia muy recomendable para así ir parando por los rincones a hacer fotos. Allí está la Villa de los Borgia, que se puede visitar comprando los ticket correspondientes. Los Borgia inicialmente eran los Borja, porque nacieron en el pueblo de Zaragoza (Borja). Después viajaron a Valencia y de allí a Roma. Se volvieron una familia sanguinaria y cruel, y el parque era su propiedad. Alucinante todo lo que hay dentro.

O si lo refieres, como plan B, puedes pasear entre las calles de los alrededores de Piazza di Spagna e ir de compras. Aquí hay una gran concentración de tiendas, sobre todo de lujo y grandes diseñadores. Pero no te apures, también están las marcas comerciales asequibles que todos conocemos.

DÍA 3 – Coliseo, Foros y Palatino, Piazza Venecia

Coliseo

Hoy viene otro día intenso, pero hay que aprovechar, no todos los días se puede visitar el Coliseo de Roma. Esa será nuestra primera parada del día. Las entradas se pueden comprar online, pero hay que mirar bien porque muchas webs añaden un recargo bastante elevado. La entrada normal cuesta 12€ e incluye visita por libre en el Coliseo, del Foro Romano y el Palatino. Para la visita guiada al 3er nivel del Coliseo y los túneles subterráneos hay que comprar además un ticket de 9€. Es muy recomendado, yo en su día no lo hice porque desconocía que había este tour guiado. Así que os lo cuento para que no os pase como a mi. Podéis comprar las entradas aquí.

Cuando estés fuera del Coliseo, no te olvides visitar el Arco de Constantino, otro monumento histórico que no hay que perderse en Roma.

Foro Romano

Aprovecharemos la entrada del Coliseo para entrar en el Foro Romano. Aunque está en ruinas, todavía se aprecia la estructura de las calles y edificios. Algunos incluso en pié como la iglesia y el imponente Arco de Tito. Lo ideal es pasear y dejar volar la mente para imaginar como sería ese lugar 2000 años atrás.

Monte Palatino

Espero que os quede energía porque aquí viene una pequeña sesión de ejercicio. El Palatino es un monte, así que espera subir alguna que otra cuesta. Irás pasando por los restos de las edificaciones que todavía quedan presentes. Algunas tan importantes como el estadio e hipódromo, templos, algunas casas. Desde arriba puedes contemplar a un lado las vistas al circo de Massimo y al otro lado, una panorámica completa del Foro y parte de Roma.

 

Foros y Mercado de Trajano

Al salir por la Via del Foro Imperial, pasaremos por otros foros que se puede ver desde la misma avenida, el Foro de Trajano, el Foro de Augusto y el Foro de César. También el Mercado de Trajano, algo que llamó especialmente mi atención. Ya en el siglo II se construían edificios de varias plantas destinados al comercio. Los tres niveles inferiores estaban destinados a tiendas que comerciaban con aceite, vino, pescados y mariscos, frutas y verduras, y otros alimentos. El conjunto llegó a tener 150 tiendas. Los niveles superiores del mercado albergaban oficinas y una biblioteca.

Piazza Venezia

Mi favorita de toda Roma. Esta plaza de tráfico caótico está construida a los pies de un monte, en donde se sitúa el monumento a Victoria Emmanuelle. El monumento representado por un edificio, llama la atención por lo imponente que es y su blancura tan perfecta.

DÍA 4 – Campidoglio, Teatro de Marcelo y Trastevere

Campo di Fiore

Último día en la ciudad, hoy no será tan agotador pero aún así nos quedan cosas curiosas por ver. Haremos una ruta en círculo así que el punto de partida lo podéis hacer al principio o al final. Yo recomiendo hacerlo al principio ya que se trata del Campo di Fiore, una plaza donde todas las mañanas se pone el mercado, y por las tardes cambian los puestos de fruta y verdura por artistas callejeros y terrazas para tomar un vino.

Campidoglio

De allí nos dirigimos a la plaza del Campidoglio, donde están los museos capitolinos. Aunque ayer acabamos la ruta muy cerca de allí, no quise añadirlo por no machacaros demasiado. No obstante si aún os quedan ganas puede ser el broche de cierre perfecto para el día 3. Volviendo al tema, esta plaza es otro de esos lugares de Roma que no sabes por qué pero sientes que son únicos y que el viajero no puede pasar por alto.

Teatro de Marcelo

Bajando las escaleras y siguiendo la calle hacia abajo, verás en Teatro de Marcelo, que tras ver el Coliseo no te parecerá gran cosa, pero son edificios diferentes con distintas funciones, y no te lo puedes perder. Seguimos la ruta que llevábamos hasta ir a uno de los lugares más míticos que hemos visto en cine, la Bocca della Veritá. Aquella en la que Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma casi le da algo cuando su acompañante finge que la Boca le come la mano.

Trastevere

Y por último antes de marcharnos de Roma, vamos a recorrer y comer en uno de los barrios más auténticos de Roma, el Trastevere. Allí hay cantidad de restaurantes donde se come muy bien. Verás que es completamente diferente al resto de la ciudad, casi como un pueblo en las afueras. Sus callejuelas, no pierden encanto aún estando algo destartaladas. No te pierdas la Basílica de Santa María in Trastevere, una de las más antiguas de la ciudad.

Aprende con una Guía de Roma virtual

Y después de esta guía de Roma para  pasar 4 días, quiero contaros un sistema perfecto para tener un guía durante toda vuestra estancia de una forma económica. Se trata de la audioguía Tutta Roma,  la más completa que existe. Viene muy bien para llevarla en el móvil, son 22 horas de audio, contiene un mapa con los puntos de numeración en cada uno y un libro con las imágenes más importantes de cada apartado. Con todo tipo de detalles, narra los datos históricos, arquitectónicos y fechas de los acontecimientos que hay que conocer. ¡Y lo mejor de todo, mucho más barato que contratar un guía! El precio es de 20€ más gastos de envío. Para conseguirla, puedes encargarla en Audioguía Roma. La recibes en casa cómodamente junto con una guía impresa, la cargas a tu teléfono (o a todos los del grupo) y ¡a disfrutar Roma!

Como opinión personal, se disfruta más si se va dosificando la información. Es decir, está muy bien escucharlo mientras se visita el monumento, pero es probable que no permanezcas allí toda la duración de la grabación. Entonces puedes escuchar un rato in situ, y después seguir aprendiendo en otro momento.

Los mejores helados en Roma

No puede haber viaje a Italia sin comer un delicioso gelato. Una heladería fabulosa es Frigidarum detrás de la plaza Navona. Meten los helados cabeza abajo en chocolate blanco, negro o con leche y quedan totalmente recubiertos. Encima le ponen una galleta de canela, es una bomba de relojería pero están muy buenos. Pero los mejores helados son los de la heladería Del Monte, muy cerca del Vaticano. Son helados artesanos naturales, no tienen conservantes, colorantes, saborizantes y ningún ingrediente químico. Lo mejor del todo, realmente refrescan y no dan sed como muchos otros helados ya que están hechos con poco azúcar.

Y aunque no sea helado, uno no puede irse de Roma sin comer el mejor tiramisú del mundo, el del Pompi. Para completar la experiencia, puedes comértelo sentado en las escaleras de la plaza de España.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *