Guía completa para viajar a La Habana

En mayo del 2016 hice uno de los viajes que hasta la fecha más me han entusiasmado, el destino: Cuba. Recomiendo a ciegas realizar este viaje al menos una vez en la vida, para mi representa un estilo de vida, el cual es tan diferente al de Europa que lo hace muy auténtico. Si seguís mi consejo y decidís atreveros a esta nueva experiencia, mejor estudiar un poco y tener el claro, que nos vamos a encontrar y como tenemos que movernos. Rara vez se visita Cuba y no se va a la capital, así que empezaremos por aqui. A continuación explico una guía completa para viajar a La Habana con todo tipo de detalles.

AEROPUERTO

Después de 9h30 de vuelo en un A340 partiendo desde Madrid, llegamos al aeropuerto internacional José Martí en La Habana. Hora local 21h00, hora en España (y todavía para mi) 3h00 am. No sólo no pegué ojo en todo el vuelo si no que aún quedaba un largo rato hasta poder llegar al apartamento que alquilamos y poder dormir al fin. Primero toca hacer unos 45 min de cola para poder entrar en el país, hacer el oportuno sellado del pasaporte y del visado, y volver a pasar el control de equipaje de mano.

Para llegar al alojamiento desde el aeropuerto el transporte público es más bien escaso y poco fiable así que lo mejor es coger un taxi previo precio pactado (suelen pedir unos 20 CUC). Pero antes tenemos que cambiar dinero en una de las casas de cambio que hay en el mismo aeropuerto. Aconsejo cambiar lo mínimo para el taxi, y el resto en cualquier cadeca (casa de cambio) en la Habana ya que en el aeropuerto sale más caro.

ALOJAMIENTO

El viaje en principio era para un grupo, aunque finalmente sólo pudimos ir dos, así que optamos por alquilar un apartamento (conocidos también como Casa Particular) par así tener mayor comodidad, y además salía mucho más económico que los hoteles. Lo encontramos a través de Wimdu, ya que es de las pocas webs que no son americanas y permite hacer reservas y pagos online.

Los hoteles en La Habana son muy caros, y muy viejos. No importa que te gastes 150€ en una noche, el 85% de los comentarios que leí de decenas de hoteles de 4 y 5 estrellas eran pésimos. Además, otra de las ventajas de alojarse en una Casa Particular es que conectas con la gente de allí y sobre todo estarás ayudando al cubano con su pequeño negocio.

Sobre todo hay que alojarse en Casas Particulares con su insignia, ya que son las oficiales y pagan sus impuestos al estado, lo que las hace legales. Es importante estar alojado en un sitio legal si no quieres tener problemas al salir del país. Todos los alojamientos registrados tienen que presentar diariamente los datos de los huéspedes.

QUÉ VER EN LA HABANA

La parte más importante de la ciudad, se divide en tres zonas: Habana Vieja, Habana Centro y Vedado. La primera es el casco antiguo, la parte que más rehabilitada está y más afluencia turística tiene. Habana Centro es la que más edificios en mal estado presenta y también donde vive más gente dentro del núcleo urbano, apenas hay atracciones turísticas pero merece la pena adentrarte y descubrirla. Y por último Vedado, es la parte más moderna, con altos edificios de estilo art déco, la mayor parte de la vida nocturna  y algunos de los hoteles más importantes de la ciudad.

HABANA VIEJA

La Plaza de la Catedral está presidida por la Catedral de San Cristobal del s.XVIII y de estilo barroco, cuenta con dos torres desiguales y, al contrario que su trabajada fachada, un interior bastante austero. La plaza en sí es bonita gracias a su construcción mayormente en piedra con algún palacete en su alrededor y edificios históricos.

La Plaza de Armas es la más antigua de todas, data del s. XVI y hacen a diario (excepto domingos) un mercadillo de libros donde podrás adquirir auténticas reliquias literarias. Hay también varios museos en edificios históricos y el Castillo de la Real Fuerza en uno de los laterales de la plaza.

En Plaza de San Francisco de Asís está la terminal donde se despachan barcos de turistas. No obtante, lo que destaca de la plaza es La Fuente de los Leones, de mármol blanco y la iglesia que da nombre a la plaza.

La Plaza Vieja, quizá para mi la más bonita de las cuatro, tiene la arquitectura más ecléctica, donde conviven el barroco y el art déco. Tiene varios cafés y restaurantes que para mi sorpresa no restan tranquilidad al lugar ni estropean la armonía de la plaza.

En la Habana Vieja lo mejor es callejear y perderse por sus calles, seguro que acabas en una de las más bonitas y mejor cuidadas como puede ser la calle Mercaderes, toda adoquinada y cerrada al tráfico. Está repleta de vida con restaurantes, cafés, tiendas y museos.

Justo a la salida de La Habana Vieja, en la avenida Misiones, se encuentra el edificio Bacardidesde donde se puede contemplar el skyline de la ciudad y descubrir sus irregulares y destartalados tejados. No recuerdo bien si costaba 1 o 2 CUC subir, pero no os esperéis glamouroso rooftop preparado para una vista panorámica. Los muros son altos, con lo que tienes que subirte a unos altillos  colocados estratégicamente en diferentes puntos de la azotea. Un poco cutre, pero las vistas son cuanto menos curiosas.

HABANA CENTRO

La mayor atracción turística que encontrarás es el Capitolio, una réplica exacta (incluso más grande) que el de Washington. Lamentablemente estaba de obras y cubierto por andamios en el momento de mi viaje pero igualmente impresiona sus dimensiones y gran similitud del americano. Me contaron que está en proceso ubicar allí la sede central del gobierno cubano.

Junto al Capitolio, en el Paseo Martí, se encuentra el Gran Teatro de La Habana, de una belleza extrema, se trata del teatro más grande de Latinoamérica. Sin duda aquí enfrente tendréis una de las mejores fotos ya que siempre hay aparcados infinidad de autos clásicos relucientes y cuidados por sus dueños como si de bebés se tratasen.  El hotel Inglaterra, también se encuentra en la misma avenida, y es el más antiguo de la ciudad. Abrió sus puertas en 1856 y es uno de los mejores hoteles que sigue habiendo hoy en día, además localizado en un punto inmejorable (en mi opinión) de la ciudad.

La antigua Avenida Prado hoy en día se conoce como Paseo Martí. Alberga el Museo de la Revolución entre otros edificios destacables, pero simplemente pasear en dirección norte es toda una experiencia donde imaginar a través de los vestigios lo que en su día debieron de ser los edificios más admirados de la ciudad.

Si seguís por esta avenida, llegaréis hasta el principio del propio Malecón, este mítico lugar que tiene algo que te atrapa cuando baja el sol, tiñendo de dorado sus edificios y sorprendiendo al paseante con alguna ola que llega a saltar por encima del muro. Tiene más de 7 km de largo recorriendo el borde de la Habana Centro y de Vedado. Vayáis a la hora que vayáis siempre hay gente, ya sean los enamorados cogidos de la mano, amigos compartiendo una botella de ron o desconocidos debatiendo. El Malecón es el punto de encuentro por excelencia de La Habana, un auténtico teatro al aire libre.

VEDADO

Se trata de la parte más moderna donde se distingue la influencia de EE.UU. y el “affaire” que tuvo con Cuba en la década de los 50. Durante los años 40 y 50 esta era la zona del juego y desenfreno de las mafiosos americanos que iban a la isla con el propósito de “liarla” hasta que Fidel Castro dijo basta. El Hotel Nacional era uno de esos lugares pero que ese oscuro pasado no eclipse la importancia de este emblema arquitectónico de La Habana, todo un monumento que fusiona el art déco y el neoclasicismo.

Otro hotel también mítico es el Hotel Habana Libre, inaugurado en su día como Habana Hilton, hasta que fue tomado por los revolucionarios de Castro sólo nueve meses después de abrir sus puertas y ser rebautizado por su nombre actual. Fidel Castro asentó la base de su gobierno en la lujosa suite de la plata 24 durante los primeros meses de la Revolución.

No sólo hay importantes e históricos hoteles en Vedado, también está la Universidad de La Habana, un inmenso complejo donde más de 30.000 estudiantes se forman en ciencias, humanidades, matemáticas y económicas.

Vedado también es conocido por albergar la famosa Plaza de la Revolución, un gigante espacio abierto donde se dan cita los cubanos en las grandes concentraciones políticas. Allí se encuentra actualmente la Sede central del Gobierno, el Ministerio de interior y las famosas fachadas con las siluetas del Che Guevara y Fidel Castro con sus célebres frases “Hasta la victoria siempre” y “Vas bien Fidel”. Al otro extremo de la plaza se encuentra el Memorial a José Martí formado por una especie de obelisco de más de 130m de alto y la estatua en mármol de José Martí.

DONDE COMER Y BEBER

Comer el Cuba es un placer en general, cocinan muy bien, los platos son abundantes y los precios mucho más económicos que en Europa. Lógicamente si te animas a comer en sitios dedicados más a la gente local los precios serán mucho más bajos que en los restaurantes para turistas.

Para desayunar íbamos a la Habana Vieja a una cafetería llamada La Dichosa donde podías escoger entre dos tipos de desayunos por unos 3€, nos gustó y repetimos los dos días.

El primer día fuimos a comer al Café de París, en la calle Obispo donde sirven comida típica cubana y suele haber música el directo tocando canciones latinas, muy animado.

Y para cenar me encantó El Chanchullero, un sitio super original donde reina el buen ambiente lleno de gente joven de diferentes países, seguramente mochileros de paso por La Habana. La decoración es moderna y de estilo “industrial”. Sirven “tapas”, y lo pongo entre comillas porque no son del tamaño de nuestras tapas españolas, si no que se trata de un plato completo para una persona con guarnición de arroz y ensalada. Además aquí podrás disfrutar de deliciosos cócteles ya sea dentro o en su acogedora terraza.

Para tomar una copa, aparte de este último sitio que he comentado (y mi favorito), también recomiendo de la terraza en la azotea del Hotel Ambos Mundos, donde disfrutarás de una preciosa vista panorámica.

Aunque hay más cosas por visitar, aquí tenéis más que suficiente para pasar un par de días en la capital cubana. Como último consejo, siempre y cuando dispongáis de tiempo, recomiendo ir a ver el atardecer desde el Castillo Morro Cabaña, donde disfrutarás de una vista espectacular de la ciudad. No puede haber mejor manera de despedirse de La Habana.

          

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