Ruta por Escocia – Inverness y visita a destilería de whisky

Llegamos por la tarde a Inverness, capital de las Highlands. Es mayo y los días aquí son largos, anochece alrededor de las 21:30, con lo que tenemos margen de tiempo para dar un paseo y ver el atardecer. Pasaremos sólo una noche en esta ciudad, famosa por ser la puerta de acceso al famoso lago Ness. Perdonadme el spoiler, pero no esperéis ver ningún monstruo. Y para más decepción de muchos, ni siquiera nos acercamos a visitar el lago. Son varias personas que me han asegurado que no merece la pena. Entre ellos mis padres, que venían en este viaje, y ya estuvieron aquí visitando el lago años atrás. Primero porque el lago no es bonito, lo segundo porque hay montado un circo alrededor vendiendo el ausente monstruo del lago Ness. Al margen de esto, lo que si merece la pena es la ciudad de Inverness, y es lo que quiero contaros hoy. También aprovechamos para visitar una destilería de whisky muy cerca de aquí, la Glen Ord Distillery.

Inverness

Inverness es la capital de las Highlands, una de las ciudades más importantes y quizá la más poblada del norte de Escocia. Tiene un lugar privilegiado a orillas del río Ness, el mismo que nace del lago homónimo. Un paseo imprescindible, y más aún si el tiempo acompaña, es por la ribera oeste del río. Desde aquí están las mejores vistas al castillo.

Castillo de Inverness

Aunque la ciudad fue fundada en el s. XII, no se conservan edificios de aquella época, la mayoría de los más antiguos son del s. XIX. Inverness está vigilada desde una colina por el Castillo de Inverness. De estilo señorial escocés y coronada por torreones, fue construido en 1847 reemplazando al castillo medieval que había. Hoy en día se usa como Palacio de Justicia, y no esta abierto al público más que una exposición en los meses de verano. No obstante, lo que más merece la pena, es subir hasta su jardín para admirar las vistas desde su privilegiada altura.

Mercado victoriano

En pleno corazón de Inverness está el Mercado Victoriano. Debido a que el mercado original construido en 1870 era mayormente en madera, un incendio lo arrasó completamente. Posteriormente se reconstruyó en 1890. Hoy en día se conserva la entrada original con tres arcos de la calle Academy Street. Dentro hay tiendas diversas, ropa, souvenirs o alguna cafetería. Colorido y original, bien merece hacerle una visita.

Casco antiguo

La zona del centro histórico es para pasear, está llena de tiendas, cafeterías y restaurantes. Pero no olvidemos algunos edificios históricos y de cuidada arquitectura. Entre ellos están el edificio del Ayuntamiento de Inverness, El Hotel Caledonia, o la Old High Church y su alto campanario. En Church Street hay una iglesia que dentro esconde algo maravilloso, una antigua librería, Leakey’s Bookshop. Yo no lo sabía y me enteré al volver del viaje, una pena porque tiene una pinta estupenda en las fotos.

Si el día es muy lluvioso y necesitáis refugiaros del mal tiempo, podéis ir al Inverness Museum & Art Gallery. Francamente, no es de las lugares que más recomendaría de Inverness. No es un museo que tenga nada de especial, hay restos arqueológicos de Escocia, animales disecados y algo de historia. La entrada es gratuita, por eso os lo dejo como un plan B si se precisa.

Glen Ord Distillery

Después de visitar la ciudad de Inverness, tenemos que seguir con nuestra ruta por las Highlands. Pero de camino, a escasos 15 minutos de Inverness vamos a visitar una destilería de whisky, algo que no puede faltar en un viaje por Escocia. Escogimos la Glen Old Distillery que produce la marca The Singleton Glen Ord. La visita a la destilería es guiada y explicada por un experto. Sólo se hacen en inglés aunque si no lo entiendes bien, te facilitan una explicación escrita traducida al español.

La marca The Singleton Glen Ord se exporta por completo, mayormente al mercado asiático, aunque también se puede encontrar en aeropuertos de EE.UU. El tipo de whisky que producen es el single malt, lo que viene siendo puro de malta. Quizá os extrañe como a mi, pero sólo contiene tres ingredientes: agua, cebada malteada y levadura. La personalidad, sabor y aromas se consiguen en las variaciones del proceso de elaboración.

Elaboración del whisky

Sin entrar demasiado en detalle os quiero contar un breve resumen del proceso de elaboración del whisky.

Malteo

El primer paso será el malteo, esto viene siendo la germinación de la cebada poniéndola a remojo 2 días y después manteniéndola otros 4 días a remojo en tambores de malteado. Después de la germinación, hay que secar la malta en hornos. En este paso ya se comenzaría a personalizar el sabor del whisky. Dependiendo del tipo de horneado, si se tuesta turba o no y también cuanta cantidad, saldrá más ahumado o menos.

Mezcla

Después se hace la mezcla de la malta y el agua en cubas de maceración, en el caso de la destilería Glen Ord, son de acero inoxidable. Con las altas temperaturas convierten el almidón en azúcar. Tras este paso, se pasa el líquido a cubas de fermentación en donde se añade la levadura. Esta produce una reacción con el azúcar que produce alcohol y dióxido de carbono. El proceso de fermentación son 75 horas, lo que le dará en este caso un sabor ligero y afrutado.

Destilación

El siguiente paso es la destilación. Son necesarias dos destilaciones para producir un licor con la calidad del single malt. En cada destilación se aumenta la concentración de alcohol, siendo el 25% en la primera. Esta es la sala que más me gusto por la maquinaria que se muestra. El líquido se destila en alambiques de cobre una alta temperatura para así aportar un toque personal de la marca al sabor del whisky.

Envejecimiento

Finalmente sólo queda la fase del envejecimiento. La ley especifica que el Scotch debe de envejecerse al menos tres años. En el caso del whisky The Singleton Glen Ord, se envejece un mínimo de 12 años en barricas de roble. El tipo de barrica y el contenido previo que hubiera almacenado le dan la última nota de sabor a la bebida.

Esto en resumidas cuentas vendría siendo el proceso de la elaboración del famoso whisky escocés. Obviamente en la visita se cuentan más detalles y además sientes los olores, temperaturas y sabores. Al final te dan una degustación de su producto para que puedas probar el resultado final de todo este complejo proceso. Es una actividad que aconsejo hacer si se viaja a Escocia, es interesante conocer todos los pasos y sobre todo verlos in situ en una auténtica destilería en funcionamiento.

Tras esta interesante visita ya si que ponemos carretera por delante para llegar al siguiente alojamiento en Ardelve. El total una ruta de 123 km desde Inverness. Si no has leído las anteriores etapas visitando castillos, bosques y pueblos con encanto, puedes ponerte al día aquí y aquí.

Quiero agradecer a la empresa Visit Scotland Alba por ayudarme en este viaje, facilitándome el acceso a lugares de interés turístico, históricos y culturales como la Glen Ord Distillery. Por supuesto, todas las opiniones escritas en este blog son personales y siempre basadas en mi experiencia, ya sea positiva o no. Espero que os ayuden mucho en vuestros viajes.

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