Ruta por Escocia – Castillo de Eilean Donan e isla de Skye

Si tuviera que escoger el día de ruta que más me gustó de este viaje, sería sin duda la que os voy a contar hoy. Para ello dormimos dos noches en un B&B en Ardelve, en la región de Kyle. Se encuentra muy cerca del puente que conecta la península con la isla de Skye. El sitio perfecto para llegar rápido a la isla y recorrerla. A escasos de 300 m del alojamiento, había otro de los lugares que más ganas tenía de conocer: el castillo de Eilean Donan. El entorno que lo rodea es espectacular. Y la isla de Skye es como viajar en el tiempo, cuando el hombre no había invadido el mundo. Un lugar que a pesar de ser de los más turísticos de toda Escocia, se pueden encontrar rincones donde disfrutar de la tranquilidad y escuchar únicamente la melodía de la naturaleza.

Castillo de Eilean Donan

El castillo de Eilean Donan, puede ser probablemente la fortaleza más inspiradora de Escocia. Está construido en la entrada del Loch Duich, frente a la pequeña localidad de Dornie. Se rige sobre un islote unido a tierra firme por un puente de piedra con tres arcos. Cuando el nivel del agua sube, está completamente rodeado de agua, y es la fotografía más buscada. No es de extrañar que aparezca en la mayoría de postales en las tiendas de souvenirs de Escocia. No es un castillo grande, y no sabría decir si su interior merece la pena, pero sin duda es un lugar que no puede faltar en tu ruta por Escocia. Si piensas que es un castillo de película, no irás mal encaminado. El castillo y el entorno se ha utilizado en los rodajes de películas como “Los Inmortales”, “Braveheart” o “El mundo nunca es suficiente”.

La entrada al interior del castillo es de pago, pero se puede visitar el entorno y el interior de la muralla gratis.

Circuito por la Isla de Skye

Para ver la mayor parte de la isla de Skye, se suele hacer una ruta circular. La forma más común es con un coche de alquiler, que te permite ir a tu ritmo y parar en los puntos que quieras. Además desde 2004 ya no hay que pagar peaje para cruzar el puente Skye Bridge, que conecta la isla a tierra firme.

Portree

La primera parada la hicimos en Portree, la población más grande de Skye que cuenta con apenas 2000 habitantes. Es un pequeño pueblo costero con un pintoresco puerto y casas pintadas en diferentes colores. La mejor foto la conseguiréis desde Bosville Terrace. Si decidís quedaros a dormir en Skye, Portree puede ser la mejor opción. Aunque es una localidad pequeña, es la que más ambiente tiene de Skye, con cafeterías, hoteles y restaurantes.

Old Man of Storr

Siguiendo el circuito y a 10 km al norte de Portree, se encuentra Old Man of Storr. Es una formación rocosa de 50 m de altura en proceso de desintegración, lo que le da ese aspecto tan diferente. Si es día es nuboso como me pasó a mi, es probable que haya niebla en la cima. Hay un parking justo al pie del monte, donde se puede dejar el coche y coger el sendero que te lleva hasta estas rocas (3km ida y vuelta).

Kilt Rock

Poco antes de llegar a Staffin está este imponente acantilado. Por sus particulares formaciones verticales, se ha comparado con los pliegues del kilt, la falda típica escocesa. Pero ahí no queda todo, el lago Mealt de 1 km de largo se escapa al mar a través de una cascada de 55 m de altura. Hay un parking justo al lado del mirador. Desde allí se puede observar la cascada y el acantilado Kilt Rock detrás.

Quiraing

En Staffin hay que desviarse hacia el oeste para coger el atajo y evitar el último tramo de carretera del norte. Dicen es bastante malo y con un importante desnivel. A mitad de este trayecto está el mirador más alucinante de Skye, justo en el parking de Quiraing. Las vistas desde aquí son asombrosas. Se alcanza a vislumbrar los diferentes colores del paisaje. Marrones, dorados y verdes decoran este lugar que parece que haya venido de otro planeta.

Fairy Glen

El valle de las hadas (Fairy Glen en escocés) es un rincón poco señalizado que queda muy cerca de Uig. Te darás cuenta que has llegado porque de repente te encontrarás rodeado de colinas con una forma un tanto particular. Estas pequeñas montañas tienen la superficie escalonada y son bastante divertidas de subir. Es un lugar mágico que parece sacado de un cuento. Puedes aparcar el coche en alguna de las zonas habilitadas y recorrer al pie el valle. Hay varios senderos que se cuelan entre los montes y donde detrás te espera otro paisaje de postal. Y todo ello pintado de un verde intenso y decorado con lagos, cascadas y cabras pastando.

Castillo de Dunvegan

Y como no, a estas alturas ya sabemos que Escocia está conquistado por castillos. La isla de Skye no iba a ser menos, y tiene el castillo de Dunvegan. La mayor parte data del s. XVII al XIX. Se puede visitar el interior y los jardines, pero no quisimos entretenernos. Era ya por la tarde, el tiempo comenzaba a apretar y teníamos que parar en un punto más. Tampoco creo que merezca la pena entrar en todos los castillos. Si no quieres gastar el presupuesto de viaje en entradas, lo mejor es que selecciones dos o tres que visitar por dentro.

En el caso de Dunvegan, hay otro atractivo que llama a los turistas, son los paseos en barcas para ver focas. Estos tiernos animalillos están en el mar detrás del castillo. Seguro que es más interesante hacer este paseo y así ver las focas y una perspectiva diferente del castillo desde el mar.

Precios del paseo en barca: Adultos £7.50 – niños £5.50 – Senior/ Estudiante/ Grupo  £6.50 – Niños menores de 3 años GRATIS

Abierto del 1 de abril al 30 de septiembre

Montes Cuillin

Esta cadena montañosa es el punto más alto de la isla de Skye pero apenas llegan a los 1000 m (992m para ser exacta). Aún así pocos senderistas quieren perderse esta aventura. Es muy probable que si el tiempo acompaña, los veas ascender por los caminos monte arriba. Los montes Cuillin están divididos en dos partes, las Cuillin negras y las rojas. Las negras son las auténticas, las más altas y duras de subir. Las rojas son más bajas y tienen menos pendiente. Evidentemente haciendo trekking es como más disfrutarás de estas montañas.

Pero si no dispones de tiempo o de energía, hay algún punto donde puedes conformarte con una buena panorámica. El que mejor acceso tiene ya que no requiere desviarse de la carretera es en Sligachan. Este pequeño pueblo se forma de unas pocas edificaciones compuesto por dos hoteles, un bar y un restaurante. A escasos metros del parking está el puente de piedra que cruza el río y desde donde tendrás una bonita panorámica de los montes Cuillin.

Consejos para recorrer la isla de Skye

Si sólo se va a pasar un día en la isla, hay que madrugar y comenzar bien temprano. La mayoría de las carreteras están en malas condiciones y se tarda bastante tiempo para avanzar kilómetros. El asfalto está muy deteriorado con muchos baches y numerosos tramos de un sólo carril para ambos sentidos. Llenad el depósito antes de comenzar la ruta, no hay muchas gasolineras en la isla, sólo en algunas localidades.

Circular por Skye

En estos casos que hay un único carril para los dos sentidos, se utilizan los “passing pass”. Son unos márgenes que hay a los lados de la calzada para parar el vehículo y que el que viene de frente pueda pasar. La forma de uso no es difícil una vez que coges práctica, pero es probable que al principio dudes sobre cómo actuar. La norma en práctica es que debe parar el vehículo que más cerca está del passing pass. Pero ojo, ¡sólo en los de la izquierda! No hagáis como yo la primera vez, que me paré a la derecha. Otro consejo es que pares lo más adelante posible del passing pass para que los vehículos de detrás también quepan. Y por supuesto, circular a una velocidad prudente. Piensa que es una carretera de único carril para dos sentidos y a veces no hay visibilidad a gran alcance.

El tiempo en la isla de Skye

Aunque vayas en verano, no te fíes de ver el sol. En general el tiempo en esta isla suele ser casi siempre malo. Principalmente es lluvioso y con muchísimo viento. De ahí que tenga esos paisajes tan peculiares y dramáticos. Recomiendo llevar calzado de montaña impermeable. Si juntamos las lluvias con la cantidad de ríos, arroyos, lagos y cascadas, como resultado tenemos un terreno muy húmedo y embarrado. Además lo mejor de esta isla es ir por algún camino y hacer alguna ruta paisajística.

Lo mismo sucede con la ropa, no olvides llevar un buen chubasquero y pantalones impermeables a ser posible. Olvídate del paraguas, con el viento que hace no te servirá de nada. Suele hacer frío, así que ves preparado con forro polar y capas para poder quitarlas en caso que presencies el milagro de que salga el sol.

Visitar Neist Point

Nos hubiera gustado también visitar el Faro de Neist Point, el punto más al oeste de la isla de Skye. No pudo ser debido al mal tiempo de aquel día, fuertes vientos, muy nublado y lluvia prácticamente todo el día. En algunos momentos la lluvia era bastante fuerte, lo que nos impedía realizar el trayecto a pie que hay desde el parking hasta el faro (45 min caminando de ida). Nos dijeron que el mejor momento para verlo es al medio día ya que es cuando la niebla se disipa (no es una ciencia exacta). Si el día no pinta bien, es probable que después del esfuerzo, lleguéis allí y no logréis ver nada.

La ruta del día duró unas 10h y recorrimos aproximadamente 253 km.

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